martes, abril 18, 2006

¿Quién debe realmente decidir si se presenta o no un candidato a debate?


Ante las falacias, las descalificaciones y querer siempre estar por encima de los poderes de la nación, a veces (más bien ya es cotidiano) se le olvida al Señor López Obrador quién es aquel o aquellos que realmente debe tomar decisiones de ciertas acciones que él debe realizar,y es en este caso la población; ese grupo de gente que sólo ve el peje como un conjunto potencial para cumplir su cometido, su escalón para estar por encima del resto de políticos y en especial sentirse en un nicho del que deben rendirle culto sus gobernados. Esto viene a colación, aunque aquellos que gustan de la forma de ser y de los planteamientos de López Obrador, no les agrade este tipo de comentarios que voy a expresar, pues resulta que un debate es pagado, igualmente como muchas cosas de las que se siente dueño el candidato del partido simbolizado por el sol azteca, por el pueblo a traves de impuestos. Tal como lo mensionó el Sub Marcos en Septiembre de 2005:

Insistió en que las campañas son una "simulación" por la que paga el "cliente", es decir, el ciudadano. "Allá arriba simulan que hay proyectos diferentes, simulan que hay competencia, simulan que hay inteligencia y conocimiento; simulan que habrá cambios; simulan que harán otra cosa además de simular".

Sostuvo que la televisión mexicana "retribuye las jugosas ganancias que ningún programa le da, y celebra el histrionismo de la clase política". El ridículo de arriba, enfatizó, "se viste de gala y en la pasarela desfilan Carlos Salinas de Gortari, Roberto Madrazo, (Vicente) Fox, alguien del PAN -debe tener un nombre, pero a nadie parece importarle-, los grandes dineros con apellidos de páginas de sociales y Bolsa de Valores al alza".

En seguida criticó a los intelectuales progresistas. "La vista de la ahora fatigada intelectualidad progresista edita y borra imagen y otro nombre: Andrés Manuel López Obrador. Seguramente el dar cuenta crítica de su presencia en el más perfecto retrato de la clase política mexicana 'moderna' sería hacerle el juego a la derecha".

En esta parte del discurso de cuatro hojas que llevaba escrito, Marcos agregó a mano el siguiente párrafo: "Y cuando se hace el recuento del salinismo incrustado en el PRI y el PAN, se omite señalar a sus delegados en el PRD. ¿Por qué? ¿Callando su existencia y protagonismo dejan de estar y hacer en el partido que enarbola como única diferencia su antisalinismo, puesto que no hay diferencia en programas y principios?"

Es por tal, que más allá de la estrategia, más allá del temor a que le quieran tender una emboscada, y más allá por decisión propia, es necesario que se piense que el debate pagado con recursos asignados al IFE, es igualmente pagado por la población, así que en verdad ¿él piensa que el poder le sirve a la gente? o se refiere a la gente de su camarilla.